Hábitos sanos para estar en
línea
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Hábitos sanos para estar en línea
FUENTE: www.mujeresconestilo.com y
www.ellitoral.com
Mantener la línea implica un estilo de vida que
pasa por localizar
nuestros errores alimenticios, corregirlos y adoptar
costumbres que nos permitan estar en forma. Es difícil
resistirse a la tentación de soñar con tener la figura
perfecta. Sin embargo, salvo raras excepciones, ésta puede
ser una meta imposible. Es mejor no obsesionarse por
conseguir un peso determinado, ni en llegar a la perfección,
sino concentrarse en estar sano y en forma, que es lo más
importante.
Las prisas son malas consejeras y ya lo dicen todas las
abuelas del mundo: no por mucho madrugar amanece más
temprano. Algo especialmente cierto cuando se trata de
perder peso. Si bien es cierto que a mayor sobrepeso, más
rápido el ritmo de adelgazamiento, lo más adecuado es perder
de 500 gramos a un kilo por semana. De esta forma, nos
aseguramos que se pierde grasa, no tan sólo agua o, lo que
es peor, músculo.
Las dietas solas no bastan. Asociamos de forma inmediata la
pérdida de peso con hacer dieta. Sin embargo, cuando
hablamos a largo plazo (el que nos importa), la abrumadora
mayoría fracasa. Es importante que la dieta sea
personalizada y adaptada a las necesidades de cada persona,
y a su vez, la persona tiene que implicarse en un cambio de
hábitos. Es decir:
de nada sirve seguir un régimen si no se acompaña de una
modificación de esas costumbres que nos llevaron a engordar.
No autoengañarse: No cabe duda de que existen factores
genéticos o problemas de salud que pueden influir en la
obesidad. Para un porcentaje altísimo de la gente que tiene
kilos de más, la causa son malos hábitos alimenticios y
sedentarismo, como es el caso actual y preocupante de la
obesidad infantil que cada vez crece más.
REGLAS DE ORO
Disfruta cada bocado. Es muy importante comer despacio,
aparte de saborear mejor los alimentos, masticaremos mejor
la comida, que es, por salud, lo que realmente importa.
Además, tengamos en cuenta que el efecto saciante llega
aproximadamente a los 20 minutos de haber empezado a comer.
Al pasar más tiempo masticando, dejamos que lleguen esos 20
minutos y no nos llenamos con tanta cantidad.
No desayunes una vez, sino dos. Y, como los niños, no te
saltes la merienda. Comer de forma regular en cantidades
razonables ayuda a perder peso. Así, como suena.
Cenar a horas europeas. No cabe duda de que comer mucho
engorda, pero no es la única causa. Es un error comer mucho,
pero también cenar tarde. Cuando lo hacemos, no llegamos a
quemar y degradar los alimentos de forma óptima. Deberíamos
cenar de 4 a 5 horas antes de irnos a dormir.
CUIDADO CON LAS DIETAS
Se multiplican las dietas relámpago, que prometen hacernos
perder muchísimos kilos en muy poco tiempo. ¡Cuidado con
ellas! Evidentemente, estas dietas adelgazan, pero tan
pronto las dejamos, lo recuperamos todo. Estas dietas pueden
servir como depurativas, pero no como adelgazantes.
No hay que obsesionarse con los alimentos prohibidos. No
existen ni alimentos que “adelgacen” ni que “engorden” por
sí mismos. La dieta ha de entenderse como algo global, un
conjunto donde unos alimentos deben compensar a otros.
Es importante que la dieta sea personalizada y adaptada a
las necesidades de cada persona, y a su vez, la persona
tiene que implicarse en un cambio de hábitos. Es decir: de
nada sirve seguir un régimen si no se acompaña de una
modificación de esas costumbres que nos llevaron a engordar.
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